La historia que les vengo a contar trata de un amigo mío que quería comprarse algunas cosas, él era soltero, tenía un trabajo estable, estudiaba en la universidad y tenía una pareja, una vida normal, esta persona disfrutaba de las cosas simples y tenía los mismos deseos y anhelos e instintos consumistas que cualquier persona tiene, queria comprarse sus cosas y mejorar su calidad de vida, y las compró con Tarjeta, la Tarjeta La Polar, y mientras él tuvo su trabajo estable, pagaba las cuotas cargadas a su tarjeta puntualmente, lo cual le permitió aumentar su cupo crediticio cada vez que lo necesitó
Pero de un día para otro esta persona se enfermó y al mes siguiente lo despidieron de su trabajo y no pudo afrontar sus compromisos financieros. Cuando trabajaba, él podía pagar cuotas altas, pero como ahora el estaba cesante, esas cuotas altas no podía pagarlas, entonces él pensó que en La Polar le podían acomodar las cuotas a una cifra que el pudiera pagar en el mismo plazo en que el había pactado todos sus compromisos financieros, ya que él, una vez pagadas todas esas cuotas de mayor monto que había pactado, tenía 24 cuotas pendientes de una cifra muy baja, lo cual le fue negado por la tienda, entonces nuestro amigo tuvo que optar, y decidió sólo pagar sus estudios, buscar un trabajo y luego asi poder ponerse al día en todo. Pero todo se volvió mas negro, pasaron 2 meses y cayó en Morosidad, y pasaban los meses y los años y no conseguía trabajo, nuestro amigo además tenía otras deudas las cuales fueron publicadas en el registro de deudores (que suele llamarse DICOM) y ahí comenzó la angustia y depresión de él, ya que lo comenzaron a acosar los cobradores, los cuales como buitres iban donde él a presionarlo a pagar, pero nuestro amigo no tenía como, producto de esta depresión fracasó en sus estudios y su tristeza aumentó, angustiado él busco ayuda, y le aconsejaron de que no se preocupara tanto, que cuando el tuviera dinero, que pagara y que no se dejara presionar por amenazas.
Pasó el tiempo y nuestro amigo quiso ver como iban sus deudas, en la mayoria de los lugares sus deudas incluso habían bajado, hasta que fue a La Polar y ahi su sorpresa fue mayúscula: su deuda había aumentado unas 3 veces, pidió el detalle y se dió cuenta que había sido objeto de varias repactaciones, repactaciones que él no había firmado, él pide que se le anulen dichas repactaciónes y se lo niegan, pasaron los meses y estalla el escándalo de La Polar, donde al igual que nuestro amigo, mas de 400.000 personas fueron victimas de estas repactaciones, por lo cual el SERNAC y organizaciones como CONADECUS y Chile Ciudadano deciden demandar a La Polar, ahora nuestro amigo no se siente solo y espera que la justicia determine cuanto debe pagar en realidad. Cabe señalar que nuestro amigo nunca (en el tiempo que tuvo conocimiento de ello) cayó a DICOM por sus deudas de La Polar. asi que solo le queda esperar que sucederá de aqui en adelante. esperemos que a nuestro amigo y a miles de Chilenos se les haga justicia y se les repare e indemnize el daño causado.